La ley italiana establece una serie de puntos que el inquilino debe cumplir y respetar
Vivir en un alquiler en Italia tiene una serie de derechos y obligaciones por parte del arrendador como el arrendatario que es importante conocer y exigir en caso sea necesario. A continuación, cuáles son los derechos y obligaciones que debe cumplir el inquilino en este caso.
Las obligaciones del inquilino al alquilar una vivienda son las siguientes:
1.- Abonar una fianza al firmar el contrato de alquiler: El pago de una fianza es una especie de seguro que se devuelve al finalizar el contrato si la vivienda permanece en buenas condiciones.
2.- Pagar la renta y los gastos en los plazos establecidos: Pagar el alquiler y los suministros a nombre del inquilino es la segunda obligación siempre en el lugar y procedimiento acordado por ambas partes.
3.- Dejar la vivienda en las mismas condiciones: Como inquilino, tendrá la obligación de dejar la vivienda en las mismas condiciones que tenía cuando entró a vivir en ella.
4.- Informar sobre la realización de las reparaciones necesarias: El inquilino debe comunicar la realización de reparaciones que sean oportunas para conservar la habitabilidad de la vivienda.
5.- No realizar obras ni actividades peligrosas: De igual manera, el inquilino no podrá llevar a cabo actividades molestas, ilegales, nocivas o peligrosas.
Mientras tanto, sus derechos son los siguientes:
1.- Negociar el coste de alquiler y la duración del contrato: El inquilino tiene derecho a prorrogar el contrato año a año hasta un máximo de cinco años.
2.- Adquisición preferente de la vivienda: Si el inquilino pone la vivienda en venta, tendrá preferencia para adquirirla a no ser que se acuerde en el contrato la exclusión de esta norma.
3.- Reparaciones para la conservación de la vivienda: El inquilino está a cargo de las pequeñas reparaciones por el desgaste del uso diario de la vivienda.
4.- Denunciar al arrendador si ingresa a la casa sin permiso: El arrendador solo puede ingresar a la vivienda alquilada en dos supuestos; si el propietario dispone de autorización del arrendatario para ingresar o cuando se dispone de una autorización judicial para acceder a la vivienda alquilada.
5.- Recuperar la fianza si no hay daños: Al finalizar el contrato, el inquilino tiene derecho a recuperar la fianza depositada al principio siempre que no haya daños en la vivienda ni queden pagos pendientes.