El sector producción retrocede un 1,6%. Además, se cae un 0,2% el Producto Bruto Interno (PIB) del Reino Unido en tercer trimestre del año. Las investigaciones señalan que en septiembre la economía inglesa se desplomó 0,6%.
Según la Oficina Nacional de Estadística del país europeo, los motivos apuntan principalmente al fallecimiento de la Reina Isabel. Ya que el mismo dio lugar al cierre de comercios y fábricas que se dieron en ese entonces como señal de luto.
Esta crisis da fuerza a la predicción del Banco de Inglaterra, que preveía una recisión para este fin de año. Esto se suma a una afección en el índice de consumo del ciudadano inglés. Además, se estima que para enero de 2023 la inflación alcanzará un pico histórico del 11%.
«No me llevo a engaño de que el camino va a ser duro y que requiere decisiones extremadamente difíciles para restaurar la confianza y la estabilidad económica. Pero necesitamos contener la inflación, equilibrar la contabilidad (pública) y reducir la deuda para lograr un crecimiento sostenible y duradero», declaró Jeremy Hunt, titular del tesoro inglés tras publicarse las estimaciones de la ONS.
El gobierno diseñará un plan económico para combatir esta situación, aunque este ocasione que disminuya la inversión en obra pública y suba la carga fiscal.