El INPS exige a los trabajadores ilegales a declarar los ingresos que obtiene con su trabajo
Muchos inmigrantes que habitan en Italia trabajan en calidad de ilegales – llamado también ‘lavoro in nero’– y aunque normalmente no recibirían ninguna sanción por laburar en esta condición, podrían tenerla bajo ciertas situaciones. En esta nota se contará.
Si bien trabajar de manera ilegal en Italia no es un delito, sí provoca que se incentiven las irregularidades en el trabajo y dificulta el uso de algunos derechos que pueda tener un trabajador, aunque esto no es motivo para que las autoridades italianas sancionen al trabajador.
El problema para el estado surge cuando este empleado percibe algún beneficio estatal sin declararle al INPS los ingresos que obtiene por el trabajo; a estos casos, las autoridades lo catalogan como una “estafa hacia el gobierno”.
Se presenta en aquellos que perciben el reddito di cittadinanza u cualquier otra prestación de asistencia legal a un ISEE bajo, por debajo del umbral de su salario real. Dichas situaciones suceden debido a la inexistencia del trabajo del empleado en la base de datos del INPS.
En estos casos, las sanciones que el trabajador ilegal tendrá que pagar son tres: una imputación penal (puede ir desde la falsificación de escritura pública hasta ‘Fraude contra el estado’ por percibir indebidamente el beneficio), una interrupción del desembolso del beneficio y la orden de restitución de las sumas recibidas hasta ese momento.
Otra consecuencia se da en caso el trabajador irregular perciba el subsidio de desempleo del INPS llamado Naspi. En esta situación, el empleado sufriría un proceso penal y tendría que devolver todo el dinero que percibió con el beneficio.
Cabe resaltar que, dichas sanciones no ocurrirían siempre y cuando el trabajador ilegal tenga un salario inferior a los 8 mil euros anuales.